viernes, 16 de agosto de 2013

Rafael Sanz Lobato (Fotografías 1960-2008)

Pasión por documentar en el más amplio sentido. Documentar y alimentar el espíritu, esas fueron -son- las intenciones de Sanz Lobato. En el audiovisual de López Linares y López Mondéjar lo manifiesta claramente. Su obra, expuesta en la Academia de Bellas Artes de Madrid, es conmovedora en varios sentidos. Primero porque muestra la creación de un autor entregado a su pasión, después por los contenidos de las imágenes.
La espontaneidad, la verdad con que lo cuenta, son dos de sus grandezas. Destacaré la composición, ya demostrada en la obra documental antes que en los retratos o en los bodegones. Me quedo con la foto del campo de fútbol de Carabaña, con ese escenario invernal de los sesenta donde en el descanso se rifaban muñecos de plásticos y cajetillas de tabaco o cigarrillos sueltos. Era aquella España la de los miedos de la religión y la de las miserias.
San Lobato (Sevilla, 1932) ha sido premiado con la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2004 y el Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura (2011).

jueves, 1 de agosto de 2013

Publicación del libro Documentación fotográfica

La Universidad Oberta acaba de publicar nuevos títulos en su colección El Profesional de la información.
Lecturas para elegir en verano sobre:

15. El film researcher, por Iris López de Solís
16. Preservación digital, por Miguel Térmens
17. Gestión de contenidos, por Ricardo Eíto Brun
18. Documentación fotográfica, por Juan Miguel Sánchez Vigil y Antonia Salvador Benítez
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 








La invención de la fotografía revolucionó la sociedad. De la idealización se pasó a la realidad y el impacto social fue extraordinario. La verdad se hizo palpable a través de la imagen y comenzaron a generarse millones de documentos para dejar constancia de los hechos.
Desde que el adjetivo digital acompaña al término fotografía, se hace necesaria una redefinición: ¿Soportes? ¿Contenido? ¿Emulsión? ¿Fichero? Digamos que es –siempre lo ha sido- un documento, un mensaje sobre un soporte. Susan Sontag le denominó “artefacto” (hecho con arte), eligiendo un sinónimo sonoro e impecable.
Esos cientos de millones de artefactos que se conservan en empresas, archivos, bibliotecas, museos y centros de documentación, y que se difunden cada segundo a través de las redes sociales son susceptibles de ser gestionados para su rentabilidad cultural y económica, y éste es el reto de los documentalistas gráficos.
Las claves (casi todas) en las páginas de este libro. Pasen y vean.